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Es la historia la que hace coherente una ley específica contra la violencia de género ejercida a la mujeres: LO QUE DIJERON DE NOSOTRAS

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LO QUE DIJERON DE NOSOTRAS

A lo largo de la historia, grandes eruditos, filósofos, pensadores, hombres de ciencia y mentes respetables, fueron sembrando el prado de la misoginia con frases memorables que hicieron las delicias de aquellos que temían y odiaban a las mujeres. Frases que ahora provocan incluso cierta hilaridad (por aquello de que mejor reír que llorar…) pero que en su momento amedrentaron los temerosos corazones de muchas mujeres angustiadas por la condena eterna y despertaron la ira de otras tantas que ante semejantes ideas primitivas no quisieron mostrarse indiferentes.
Ya en la Antigüedad Clásica, grandes filósofos de la talla de Aristóteles, dijeron de nosotras que éramos un mal necesario y un error de la naturaleza. En la misma línea, Homero aseveraba que no debe depositarse ninguna confianza en la mujer y el poeta Juvenal gritaba con gran vehemencia: ¡Tomar esposa! ¿no preferirías agarrar una cuerda y ahorcarte?
Incluso aquellos que dieron acceso a la mujer al estudio, como el filósofo griego Pitágoras, quien se enamoró de una de sus pupilas, afirmaba con contundencia: Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer.
Las religiones, todas, debieron beber de las fuentes clásicas porque ninguna dejó en buen lugar a la mujer. Desde el lejano Oriente, hasta las religiones occidentales, todas construyeron frases memorables. En la India, la mujer debía reverenciar al hombre como un Dios mientras Buda afirmaba: La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará. En la misma línea, los árabes, quienes no dudan en aconsejar la violencia física para amedrentar a las mujeres: Cada tanto dar una paliza a la mujer es algo saludable. Si no sabes por qué, ella sí lo sabe.
El catolicismo tampoco nos dejó muy bien paradas. A pesar de que la figura de la Virgen María vino a amortiguar la imagen pecadora de Eva, fue siempre negando su faceta humana y sexual. La virginidad, la pureza, el recato, fueron siempre condición indispensable para ganarse el cielo. Uno de los padres de la Iglesia, Tertuliano, se hizo suyas las palabras antes citadas de Aristóteles diciendo que la mujer es un mal necesario y no hay casa sin ese mal.
Tampoco la fe protestante quiso que las mujeres fueran vistas como seres humanos en igualdad de condiciones con los hombres. Lutero estaba convencido de que no hay manto ni saya que peor siente a la mujer que querer ser sabia.
Incluso humanistas como Erasmo de Rotterdam pensaban que la mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido, aunque agradable y gracioso.
Entrado ya el Siglo de las Luces, en el que parecía haber desaparecido el oscurantismo medieval y la revolución científica e intelectual estaban en pleno auge, las mujeres fueron también criticadas y denostadas como posibles mentes pensantes. Mientras Honoré de Balzac creía que emancipar a las mujeres es corromperlas, otro gran escritor francés, Molière, estaba convencido, por muchas razones que no es bueno que la mujer estudie y sepa tanto.
En fin, que durante siglos, a las mujeres se nos vio como un ser necesario, como una máquina para producir hijos, como decía Napoléon Bonaparte. No es de extrañar que las mujeres larvaran en su interior angustias, miedos, e incluso odio y profunda desesperanza, ante semejantes afirmaciones.
https://sandraferrerv.wordpress.com/2014/01/02/lo-que-dijeron-de-nosotras/

¿Dónde fallamos en la lucha contra la violencia de género?

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¿Dónde fallamos en la lucha contra la violencia de género?
Almeida
·         La asociación ADAVAS destaca que el asesinato de Yolanda Jiménez Jiménez evidencia que es necesaria una mayor coordinación y más recursos en violencia de género. Piden que todos los cuerpos policiales tengan acceso a las órdenes de protección

Ella sabe qué es recibir una llamada un día como el 24 de diciembre por la noche. No, no esa llamada de Feliz Navidad, sino otra en la que una mujer entrecortadamente te pide ayuda encerrada en el baño de su casa porque su marido asegura, cuchillo en mano, que la va a matar. Incluso a través del teléfono se escuchan los golpes del cuchillo, los gritos y ese silencio denso que solo explica la palabra miedo. Manuela Torres ha vivido en distintas responsabilidades en la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género (Adavas) experiencias suficientes para saber que estamos ante una batalla difícil, descarnada. Una carrera de meta aún lejana que en ocasiones depara sucesos tan dolorosos como el asesinato el pasado domingo de Yolanda Jiménez a manos de su expareja en el paseo de la Estación.
«Son hechos trágicos y muy alarmantes que en ocasiones generan otro problema secundario que es lo que llamamos populismo punitivo», lamenta Manuela Torres, que señala que «hay cierta tendencia a legislar a golpe de noticia, a golpe de suceso y eso al final es ineficaz, hay que trabajar todo el tiempo y de la mano de las asociaciones y de los expertos que son los que pueden tratar de plantear medidas más adecuadas para una lucha que ya sabemos que es muy complicada de llevar a cabo».
No sirve legislar a golpe de escándalo, afirma la abogada de Adavas, entre otras cosas porque «aquí nos enfrentamos a un tipo de violencia bastante particular, el agresor en un determinado momento ya no piensa en la pena a la que se enfrenta, ya le da igual, es como un terrorista, quiere agredir, incluso quiere matar y en ese momento no le importa el castigo».
El pasado otoño, el Ayuntamiento de Salamanca constituía una comisión municipal de lucha contra la violencia de género en la que se integraban todas las organizaciones vinculadas a la defensa de las víctimas en la ciudad. Una comisión a la que, insiste Manuela Torres, Adavas siempre ha llevado el mismo planteamiento: «todo lo que se hace desde la unidad y el consenso es positivo, pero hacen falta muchos más recursos y mucha más coordinación entre todos para mejorar la protección de las víctimas».
Aunque la lucha contra la violencia de género es un problema social de inmensa magnitud, que compromete la participación de todos los estratos de la administración, Manuela Torres señala que hay pasos que pueden darse desde las instancias locales. «En ocasiones hay inercias muy complicadas que cuesta alterar y aunque siempre se dan pasos, siempre se puede hacer más y hay que poner más recursos encima de la mesa».
Así, la abogada destaca que «una organización como Adavas recibe llamadas de ayuda, de consulta, de auxilio, durante las 24 horas al día porque tenemos un teléfono habilitado para ello (el 609 835 336) y sin embargo nos encontramos que la administración tiene para muchos pasos necesarios para defender a una víctima un horario de oficina restringido a ocho horas, y es inexplicable», lamenta.
Asimismo, la abogada señala que «la Policía Local de Salamanca hace una buena labor de protección, pero el problema es que a la hora de prevenir distintos casos que pueden ser graves no siempre tienen herramientas», y es que Torres señala que «las órdenes de protección de las víctimas y sobre todo las medidas cautelares de protección decretadas no siempre llegan a todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, hay una falta de coordinación y de comunicación que en ocasiones termina pagando la víctima».
Abundando en este campo, desde Adavas se insiste en que la justicia a menudo está fallando a las víctimas: «hay una victimización secundaria de las mujeres que denuncian, que sufren malos tratos y que al final ven como el sistema las recibe con desconfianza, lo que acaba por suscitar efectos psicológicos muy dañinos de miedo, de aislamiento».
Manuela Torres destaca el daño del «bulo de las falsas denuncias», una falacia que se ha instalado en la sociedad y que «hace creer que las mujeres utilizan alegremente la denuncia contra el maltratador con muchos fines, cuando las estadísticas oficiales del Consejo General del Poder Judicial demuestran que nillegamos al 0,01% de denuncias falsas». Es decir, mucho menos de una de cada mil.
Paralelamente, la abogada destaca que «en los últimos años ha habido una relajación en los juzgados a la hora de conceder medidas cautelares de protección a las víctimas». Según las estadísticas que maneja la asociación salmantina, casi una de cada tres peticiones de medidas cautelares de protección son desestimadas en los juzgados salmantinos. «Estamos viendo como hay una continua infravaloración de las situaciones de riesgo que lleva a denegar estas medidas y eso tiene consecuencias muy graves».
Así, Torres destaca que «cuando una mujer que ha decidido dar el paso de la denuncia, que todavía es muy complicado y difícil en nuestra sociedad, ve que al final en el juzgado no tiene el respaldo ni la protección que esperaba, acaba por frustrarse y si alguien que ha denunciado un caso y no ha recibido esta protección es víctima una segunda vez de una agresión lo normal es que ya no denuncie más, lo que nos mete en una espiral muy peligrosa».
En todo caso, desde Adavas se insiste en que convendría «darle la vuelta» al enfoque del problema de la violencia de género. «Ahora mismo, la mayor parte de las medidas se enfocan hacia las víctimas, lo cual no es que esté mal, pero no es justo, el problema debería enfocarse desde la prevención y poniendo el acento en el maltratador», explica Manuela: «se dice a las víctimas que denuncien, que tendrán respaldo, que llamen al 016 y todo eso está bien, pero la realidad es que las víctimas no tienen la culpa de su situación, lo que habría que hacer es reforzar las medidas contra el agresor».
¿Cómo? La abogada tiene claro que es necesario insistir en una educación igualitaria que destierre atavismos machistas en la sociedad y que lleve a generar aislamiento hacia quien maltrata e incluso pone sobre la mesa la conveniencia de abrir un debate siempre polémico, como la creación de un registro del maltrato, en el que la sociedad sepa quién ha sido condenado en firme por un delito de agresión.
«Vivimos todavía en una sociedad profundamente machista y hasta que esto no cambie, es imposible plantear una solución a un problema tan complicado, con tantas aristas y tantas variables como la violencia de género», concluye Manuela Torres.


El drama de la mujer en el mapa

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El drama de la mujer en el mapa

http://blogs.publico.es/puntoyseguido/3223/la-mujer-en-12-instantaneas/

1. ¿Sabían que el suicidio es la primera causa de muerte de las muchachas de entre 15 y 19 años en todo el mundo salvo en África, donde el parto y el SIDA siguen siendo los principales factores? Sueños que se rompen con matrimonios forzados, como el de “cásate y sé sumisa”; los malos tratos; y la discriminación inherente al sistema patriarcal del mercado, empujan a miles de chicas de la clase media a acabar con sus vidas —a veces optan por una de las vías más terribles, como la de quemarse a lo bonzo—. En cambio, la muerte violenta de los varones de la misma edad se debe, en la mayoría de los casos, a accidentes de tráfico.

Por si no se han estremecido con esta información, escuchen esta otra: Amnistía Internacional ha pedido la legalización del negocio de las chicas desechables para las mafias, ahora que en el mercado mundial hay un excedente de cientos de miles de niñas huérfanas y secuestradas, provocado por las guerras e imposible de ocultarlo. Pronto pedirán a Boko Haram el carné de ‘trabajadora sexual’ para las niñas nigerianas prostituidas.

2. En Rusia, el país que tras la fundación del socialismo en 1917 fue el primero en reconocer amplios derechos de la mujer, nadie considera como un delito la violencia ejercida contra la mujer dentro del hogar, a pesar de que cientos de esposas son asesinadas en ésta ‘Santa Rusia’ cada año. Éste Estado, a pesar de contar con mujeres como Valentina Matvienko (presidenta del Consejo de la Federación de Rusia), o Elvira Nabiullina (la máxima responsable del Banco Central de Rusia y la primera mujer al frente de un organismo financiero del G8), ocupa el lugar 98 en el ranking mundial en cuanto a la participación de la mujer en la política.

3. En EEUU, las mujeres de la clase trabajadora temen a que el próximo representante de la Casa Blanca derogue la Ley de Asistencia Asequible, conocida como Obamacare, que garantiza la cobertura de los servicios básicos (mamografías, anticonceptivos de bajo coste o atención prenatal) y evita las dramáticas consecuencias de la ausencia de la atención médica en la vida de 45 millones de ciudadanos. Si un tal Donald Trump, que llamó a las mujeres —¡blancas!— “cerdas, perras, gordas y animales repugnantes” llegase a ser el presidente, sería una muestra más de la eficacia de los sofisticados mecanismos del lavado de cerebro del electorado femenino, enajenado y aliñado acorde a la religión y a la normalizada cultura machista. Las mujeres en las elecciones de EEUUcarecen de voz propia, y por ello, Hillary Clinton no es más que otro rostro del capitalismo belicista más misógino.

4. En Afganistán, donde existe un infierno creado por la OTAN y los talibanes, la esperanza de vida de sus mujeres es de 45 años. El año pasado se registraron 5.132 casos de violencia machista, un 5% más que el año anterior: 826 mujeres asesinadas, 2.400 violaciones, 75 secuestros, 2.000 casos de golpes y patadas y unas mil jóvenes fugadas de sus hogares para convertirse en niñas-esposas —algunas terminaron subastadas en mercados públicos—. Ellas forman parte de las mil millones de mujeres del planeta que han vivido el maltrato y de las 120 millones de menores que han sido violadas y vendidas.

5. En el Sahara, debería de sorprender que ciertos clanes de un pueblo que lucha por su libertad sean capaces de privar de la misma a seres tan queridos como sus propias hijas: Koria Badbad, Darya Embarek, Maaluma Takya, o Nahjiba Mohamed son sólo cuatro casos conocidos de jóvenes secuestradas por sus familias biológicas, que han sido castigadas por rebelarse contra las tradiciones reaccionarias que consideran a la mujer objeto sin tener derecho a la autonomía física e intelectual. Hay quien defiende esta aberración bajo el pretexto de la ‘multiculturalidad’ o la ‘relatividad cultural’ ignorando que:

.La cultura del grupo está marcada por los intereses de las élites políticas y religiosas, el dominio de una clase sobre otra y el de los hombres sobre las mujeres; si no, lean los cuentos tradicionales.

.Una cultura que casa a las niñas de ocho años, o legitima la pena de muerte, obviamente, no tiene el mismo valor que aquel que protege a sus integrantes de abusos, violaciones y sufrimiento; proporcionándoles medios y recursos para defenderse.

.Las culturas están repletas de irracionalidades e incluso santifican el racismo, el machismo o el especismo.

.La cultura no es un ente hermético, inmóvil y uniforme. Tiene que evolucionar. Si no lo hace, debería hacerlo a través de las ‘leyes catalizadoras’.

.Las personas que nacen en una cultura deben tener libertad para cuestionarla. Es más, es su deber sacudirla de supersticiones, intereses infames, represiones, etc. ¿Hay que respetar a unos padres que intentan curar a sus hijos enfermos con el vudú en vez de utilizar la medicina científica?

.Hay unos valores comunes y absolutos compartidos por todas las sociedades que garantizan la supervivencia de la especie, como lo han sido el “no matarás al prójimo” y el “no mentirás”. Buscar el bienestar material y paz interior es instintivo; es propio del ser humano.

6. En Arabia Saudí, las mujeres son raptadas por los hombres y el Estado. El régimen fundamentalista ha intentado barnizar su sistema de ‘Apartheid de género’, autorizando a las mujeres a participar en las elecciones municipales. Con ello, se lavaba la cara ante la opinión pública mundial, introducía a varias integristas afines en los concejos municipales y estrenaba la perversa táctica de utilizar a la ‘mujer contra la mujer’. Allí, a las insumisas se les aplica la Ley Antiterrorista.

7. En Suecia, la ministra de Asuntos Exteriores Margot Wallström, sigue sonrojando a sus anclados colegas europeos. Convirtió a Suecia en el primer Estado de la Unión Europa en reconocer el Estado Palestino, y lanzó duras críticas al régimen de Arabia Saudí por pisotear los derechos humanos, suspendiendo la venta de armas a aquellos jeques. La promotora de la ‘Política Exterior Feminista’, busca una manera de prevenir las guerras, abolir los modelos sexistas de dominación entre los Estados, e incluir a las mujeres en los procesos de paz. Ella sabe que la relación entre la guerra y el afán de los Estados por controlar el cuerpo y la vida de la mujer es directa, y no sólo por la militarización de la violencia de género, sino también porque ambos nacen de la idea de concentrar el poder en manos de una élite, y su ejercicio contra los más ‘débiles’.

8. Este año se inventó en Japón una nueva modalidad de pederastia: pasear con una colegiada. Cientos de niñas de entre 14 y 15 años, de la clase trabajadora, han sido reclutadas para acompañar a los hombres de mente pervertida —que pagan 37 euros a los chulos— durante una media hora de paseo con derecho a manosearlas.

9. En Emiratos Árabes Unidos, el auge de la industria petrolífera y la llegada de millones de hombres inmigrantes ha convertido al país en uno de los principales destinos y una de las principales rutas de tránsito de mujeres y niñas secuestradas y/o engañadas para su explotación en el negocio redondo de la prostitución; en vez de progresar como Estado.

10. En Irán, uno de los primeros países del mundo en celebrar el 8 de marzo, allá en 1911 —y prohibirlo, desde 1979—, las mujeres se han opuesto a las medidas pronatalistas del Gobierno e, incluso, a contraer matrimonio. Que la población envejezca no preocupa a aquellas que practican la ‘rebeldía de las solteras’, rompiendo con el ‘destino bilógico’ de la mujer que ha servido a los mandatarios para regular la población en función de las necesidades demográficas del poder. En otro país de Oriente Próximo, Israel, la esterilización forzosa de cientos de mujeres judías-negras cumplía las expectativas racistas de sus gobernantes.

11. En Asia Central, donde las repúblicas ex soviéticas fueron los primeros países “musulmanes” en legalizar los derechos políticos, económicos y sociales de la mujer, el 8 de marzo sigue siendo una fiesta nacional, en la que las mujeres reciben regalos, no sólo de los hombres, sino también del Estado: en Turkmenistán, cada mujer ha recibido 40 manat (equivalente a 11 euros) en reconocimiento a sus esfuerzos por mantener el funcionamiento del país ahora que miles de hombres han emigrado en busca de trabajo. La aparición del fenómeno de ‘Business lady’, gerentes de fábricas y talleres, no ha paralizado, por otro lado, la expulsión de las mujeres embarazadas de sus puestos de trabajo. Que no nos engañen si mañana la diseñadora de joyas Gulnara Karimova, hija del caudillo multimillonario de Turkmenistán, se convierte en la presidenta del país. En Uzbekistán y Tayikistán, desde el derrumbe de la URSS, la situación de las mujeres ha empeorado aun más y a todos los niveles: los maridos emigrados rehacen su vida en el país de acogida, las abandonan con los hijos, y éstas, sin embargo, no reciben ninguna ayuda del Estado.

12. En Turquía, país que ocupa el puesto 120 —de 136— en el Índice Global de Brecha de Género, brilla la diputada Figen Yüksekdağ Amento, copresidenta del Partido Democrático del Pueblo y editora de la revista Mujer Socialista. En medio del asalto de Erdogan a las fuerzas progresistas, ella proclama el fin de la intervención de Turquía en la guerra contra Siria y denuncia sus nefastas consecuencias sobre los derechos de la mujer en ambos países.

Panorama sin brillo por falta de una organización efectiva a nivel internacional, en defensa activa de los derechos de la mujer. Mientras tanto, que no nos arrebaten el derecho a patalear.

Las fallas en contra de la violencia de género

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Este año, las Fallas empiezan a tomar un aire de acción social en contra de la violencia de género:

Más de 800 comisiones falleras unidas contra la violencia de género


La iniciativa de la Diputación de dar un giro social a la fiesta se traduce en un récord de inscripcciones para obtener la subvención. A cambio de 180 euros todas las comisiones lucirán un estandarte contra esta lacra social

La idea del nuevo equipo de gobierno de la Diputación de convertir las Fallas en 'embajadoras contra la violencia de género', tal y como lo expresó el presidente, Jorge Rodríguez en la presentación de la campaña, ha sido todo un éxito, superando ampliamente los mejores registros de la Corporación en cuanto a inscripciones para recibir la ayuda a las Fallas. Unas ayudas que han cambiado sustancialmente los criterios de adjudicación, ya que el requisito único es colocar el banderín con el lema 'No a la violencia de género' en lugar de nombrar fallero de honor al presidente, como se venía haciendo en anteriores legislaturas.

Al término del plazo para inscribirse y solicitar la ayuda, más de 800 comisiones, un 90% del total, se han sumado a la campaña de la Diputación contra la violencia de género, en la línea de aportar un componente social a esta subvención a las Fallas que tradicionalmente se concedía a cambio de divulgar la imagen del presidente. Eso se acabó.

La mayor respuesta de anteriores ediciones se produjo el pasado año, con 640 comisiones que solicitaron la ayuda, por las más de 800, de un total de 880 comisiones (381 de Valencia y 499 de la provincia) que han participado en esta campaña contra la violencia de género en la que se ha hecho partícipe al mundo fallero con todo su potencial divulgativo. Este lunes, en la plaza de Manises, Jorge Rodríguez recibirá a los representantes de todas las comisiones falleras adheridas a la campaña en un acto en abierto en el que se entregarán los banderines con el lema 'No a la violencia de género'. 

La matinal contará con jóvenes músicos valencianos que tocarán en directo en la plaza y degustación de bebidas típicas valencianas como la horchata y el zumo de naranja. El drama que sufren miles de mujeres ha sido la causa escogida este año para encauzar estas ayudas al ámbito fallero, aunque desde Presidencia no se descarta que en próximos años el mensaje de concienciación se dirija a otro ámbito; otra causa social que se incluya en el apartado de temas transversales que ocupan y preocupan a la Diputación, como es la violencia de género.

Tampoco será ésta la única fiesta en la que se implique la Corporación provincial, que ya estudia de qué manera colaborar con los colectivos que participan en los Moros y Cristianos, la otra gran fiesta de la provincia junto a las Fallas. El planteamiento será el mismo: ayudar a los grupos humanos que hacen posible la fiesta invitándoles a secundar la tarea didáctica de la Diputación con la difusión de un código de buenas prácticas ciudadanas. Que duda cabe que las universales Fallas se convertirán en el mejor vehículo y altavoz para luchar contra todo tipo de injusticias. Se trata de un evidente y justificado cambio de criterio social, dentro la política de igualdad que desea promover con hechos el nuevo gobierno valenciano.

¿Mujeres o incubadoras?: Deficientes servicios de salud sexual y reproductiva ponen miles de vidas en peligro

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La violencia de género tiene muchas caras, no entender a las mujeres como personas con capacidad de elección sobre su propio cuerpo es una de ellas.

Hay en determinados países donde el aborto está prohibido, no es el caso del nuestro, de momento, pero aquí en España, no es gratuito, ni tampoco se considera que las mujeres cuando asisten a solicitarlo han sido capaces de haber reflexionado su reflexión, por lo que se les da un mínimo de 3 días para reflexionar su decisión. Basta ya de considerarnos menores de edad, exigimos aborto libre y gratuito como derecho universal.

Esperamos que el siguiente artículo contribuya a la reflexión en esta línea:

¿Mujeres o incubadoras?: Deficientes servicios de salud sexual y reproductiva ponen miles de vidas en peligro

De Fernanda Doz Costa, Investigadora de Amnistía Internacional sobre derechos sociales, económicos y culturales en las Américas @FernandaDozCost , 7 marzo 2016, 13:13 UTC

Una joven llega inconsciente al hospital tras haber sufrido una pérdida y despierta esposada a la cama. Otra mujer, que vive con VIH, acude al hospital público a dar a luz y vuelve a casa esterilizada contra su voluntad. Una joven de 16 años muere sin haber recibido tratamiento contra la leucemia que podría haberle salvado la vida, porque estaba embarazada y el tratamiento hubiera dañado al feto. En otro rincón de las Américas, una mujer todavía sufre las consecuencias de una esterilización forzada que el estado le practicó como una forma de “combatir la pobreza”.

La vida de millones de mujeres y niñas de toda la región están a la merced de sistemas de asistencia a la salud que anteponen los estereotipos de género y las opiniones personales de los profesionales de la salud o los funcionarios de turno a la vida y el bienestar de las pacientes.

Tania, una mujer chilena, es una sobreviviente de este sistema. Cuando fue diagnosticada con cáncer, los médicos que la atendieron recomendaron que comenzara un tratamiento de quimioterapia de manera inmediata para salvar su vida. Pero había un problema: Tania estaba embarazada y para comenzar el tratamiento necesitaría un aborto.

El aborto está terminantemente prohibido en Chile, aun cuando la vida de una mujer depende de ello. La prohibición se basa en una ley de 1989 cuando Augusto Pinochet todavía dictaba las vidas de todas las personas que habitaban el país sudamericano. Ninguno de los médicos que trataron a Tania consideraron lo que ella necesitaba para sobrevivir.

Tania no tuvo otra opción que acudir a un aborto clandestino que afortunadamente salió bien. Muchas otras mujeres mueren en este intento al no tener los recursos necesarios para acudir a clínicas seguras.

“Nunca me vieron como una persona. Me vieron como una incubadora, alguien que puede traer hijos a este mundo. Y después no importa si yo lo voy a criar o no, si me voy a morir, si va a pasar hambre, a ellos no les importa,” Tania nos dijo recientemente.

Otra sobreviviente de este violento sistema es Michelle. En 2014, con 23 años, Michelle acudió a un hospital de Veracruz, México, para controles de su embarazo. A partir del cuarto mes, cuando detectaron que ella es portadora de VIH-SIDA, todo el trato que recibió fue discriminatorio y violento. Cuando programaron la cesárea para dar a luz, el médico le dijo que debía ser esterilizada para no traer “más hijos enfermos a este mundo”. A pesar de existir numerosa evidencia científica que indica que con tratamiento adecuado el riesgo de transmisión de madre a hijo/a es mínimo, el médico la humilló y la obligó. Ella nunca consintió a la esterilización pero se la practicaron de todas maneras.

La vida de millones de mujeres y niñas de toda la región están a la merced de sistemas de asistencia a la salud que anteponen los estereotipos de género y las opiniones personales de los profesionales a la vida y el bienestar de las pacientes.

Tania y Michelle son algunas de las historias recogidas en un nuevo informe de Amnistía International. Este informe documenta a través de casos paradigmáticos de ocho países un patrón sistemático en toda la región: estos mismos Estados que cada 8 de marzo se comprometen discursivamente a luchar por la equidad de género, se han convertido en aparatos reproductores de violencia contra las mujeres.

Los Estados reproducen la violencia cuando a través de sus leyes, políticas públicas y prácticas sobre salud sexual y reproductiva imponen violentamente estereotipos tales como “toda mujer debe ser madre sin importar las consecuencias para su salud o vida” o “si vives en la pobreza o con VIH no tienes derecho a tener los hijos que quieras”. Al hacerlo lo que están diciendo es: en este Estado se legitima y hasta se promueve la discriminación contra las mujeres; que es la base de toda violencia de género.

La centralidad que tiene esta problemática en la región y lo fuertemente arraigados que están estos estereotipos de género han sido reafirmados al inicio de este año, con la emergencia sanitaria en torno al virus Zika y las respuestas absurdas y discriminatorias que han dado algunos gobiernos.

¿Acaso alguien ha escuchado a algún funcionario público de la región llamar a los hombres a dejar de tener sexo para evitar los posibles embarazos, con la misma liviandad con la que llaman a las mujeres a evitarlos? El embarazo sigue siendo una responsabilidad, una obligación y un problema exclusivamente femenino para el imaginario popular.

En una región donde más de la mitad de los embarazos son no deseados, por barreras que los propios Estados no han sabido o querido superar; que van desde la violación sexual hasta la demanda insatisfecha de anticonceptivos modernos; no sabemos si la recomendación a las mujeres a no embarazarse era una broma de muy mal gusto o un insulto.

Lo que sí sabemos es que hasta que no acabemos con la discriminación tan arraigada y tan evidente en los ámbitos de la sexualidad y la reproducción, los Estados no dejarán de ser “aparatos reproductores de violencia contra las mujeres” y la lucha por la igualdad sustantiva no será más que una utopía.

Las soluciones a tan enraizados problemas no son sencillas, pero los estados no pueden continuar ignorando una de las peores, y más invisibles, crisis de derechos humanos de la región.

La alternativa es, simplemente, demasiado terrible para siquiera ser contemplada.

Invitación para reflexionar sobre el caso de las mochileras asesinadas en Argentina

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Os invitamos a reflexionar con el caso de las mochileras asesinadas en Argentina. No sólo se las asesina, sino que encima la prensa considera que dos mujeres que se acompañan mutuamente están solas ¿cómo es eso posible? Por otra parte, parece ser que el no ir acompañadas de un hombre es atenuante en este tipo de asesinatos... 

Desde aquí os dejamos un leve recorte que nos introduce en el tema, y os animamos a seguir investigando y reflexionando sobre el ideario social de culpabilidad y responsabilidad en los casos de violencias de género.

Argentina investiga el asesinato de las dos mochileras al creer que fueron víctimas de una red de trata de mujeres

Argentina no se fía de la versión oficial que ha dado Ecuador sobre la muerte de las dos mochileras y ha enviado a un grupo de peritos y policías ya que creen que querían secuestrarlas para una red de trata de mujeres y que al final acabaron asesinándolas. La indignación sobre este caso crece: hay gente que justifica el crimen porque viajaban solas.

Se zambullen en el mar saltando desde un barco es el último video que publicaron María José Coni y Marina Menegazzo, las dos jóvenes argentinas, antes de ser asesinadas en Ecuador. Estaban de vacaciones recorriendo América Latina y desaparecieron el 22 de febrero en el pueblo costero de Montañita.

Al día siguiente sus desesperadas familias inundaron las redes sociales con un cartelpero lamentablemente el 28 de febrero aparecieron muertas dentro de dos grandes bolsas. La policía ecuatoriana ha detenido a dos hombres como principales sospechosos. Uno incluso ha confesado que las mataron tras negarse a tener sexo.

El caso ha multiplicado su repercusión con 'Ayer me mataron', una carta dedicada a las jóvenes en Facebook. La carta rechaza la justificación machista de la muerte de las chicas por el simple hecho de viajar solas.

10.000 personas han participado en una marcha que exige conocer la verdad. Las familias y el presidente argentino Mauricio Macri no creen la versión oficial y cada vez toma más fuerza la hipótesis de que las chicas fueron víctimas de una red de trata de blancas.

PD. El término trata de blancas es totalmente incorrecto, la trata afecta cualquier persona (mujeres en este caso) con independencia del color con el que se catalogue su piel