Seis de cada diez maltratadores de mujeres que concluyeron las terapias a las que se sometieron voluntariamente en el Programa Fénix de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades alcanzaron niveles de éxito terapéutico por encima del 60% de los objetivos marcados. Y la mayor parte de los hombres tratados consideraron que el programa les ayudó de una forma significativa. Éstas son dos de las principales conclusiones a las que ha llegado el Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León dentro de este programa de la Junta destinado a tratar de reducir la violencia doméstica por medio de la terapia de quienes la infringen, los hombres. De esta forma, la comunidad autónoma se sitúa en el primer puesto nacional en cuanto a iniciativa en la materia, con resultados que avalan el éxito del programa, según los expertos que lo han aplicado.
En el 2005, la Consejería de Familia y el Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León firmaron un convenio que amplió a los hombres el apoyo psicológico que se prestaba ya a las víctimas de malos tratos y a los hijos de esas parejas. El primer objetivo era «promover la autonomía personal y social de dichas mujeres». Pero no se trataba sólo de trabajar con ellas; de hecho, los expertos han constatado que si sólo intervienen con las mujeres víctimas de malos tratos «se alimenta más su sentimiento de culpa sobre la situación que viven. Es algo así -dicen- como cuando uno va al médico porque está enfermo; piensa, lógicamente, que si se le da tratamiento es porque está mal. Pues ese efecto se puede lograr, de forma negativa, si en los malos tratos sólo se trabaja con las mujeres; ellas pueden pensar que entonces son las culpables de que su pareja les trate así».
Retorno con la pareja.
Además, se sigue dando la circunstancia de que muchas mujeres, después de haber denunciado a sus parejas por malos tratos, vuelven con sus agresores. «Esta es otra razón suficiente y urgente para trabajar con ellos ya que el regreso de su pareja refuerza las actitudes de violencia que ejercía él y aumenta la frustración de ella», agregan los especialistas.
Por eso nació el Programa Fénix -para tratar de reducir los casos de violencia doméstica, pero actuando sobre los agresores-, que lleva cuatro aplicándose en las nueve capitales de provincia, Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Ponferrada, Fabero, Medina del Campo y localidades del Valle del Tiétar. 323 hombres han pasado desde el 2005 y hasta septiembre del 2008 por las consultas de los psicólogos y 195 han concluido la terapia (han abandonado 72 y 56 seguían en tratamiento).
De los que han finalizado, dos tercios han superado el 60% de los objetivos marcados, lo cual dice mucho de lo positivo de la aplicación del mismo, en palabras de los expertos responsables de llevarlo a cabo.
Baja autoestima.
Los agresores, a tenor de lo observado en este programa, suelen tener un nivel de autoestima bajo: «Son personas que no suelen tener imágenes positivas de sí mismas y no se consideran capaces de poder manejar ciertas situaciones que les presenta la vida diaria en casa, en el entorno educativo de los hijos, en la relación de pareja o en el trabajo». Varios son los logros que han alcanzado los expertos con los agresores que decidieron participar en el Programa Fénix. Entre ellos, sitúan en primer lugar el cambio de percepción sobre sus parejas. Han dejado de verlas como mujeres y han pasado a reconocerlas como personas. «Se consigue así una única categoría, no hombres y mujeres, sino personas, y por lo tanto éstas pueden tener sus propios criterios, pensar de forma diferente o desear dedicarse a una actividad laboral fuera del hogar».
En el lugar del otro.
También han conseguido que los maltratadores que han superado el programa «expresen más y mejor sus emociones y sentimientos», que tengan «un mayor nivel de empatía» y así sean más capaces de ponerse en el lugar de sus parejas y también de «comunicarse más y mejor, utilizando otras alternativas a la violencia como el diálogo y la negociación».
«Los hombres han aprendido -relatan los profesionales del Fénix en el apartado de conclusiones- en qué consiste el proceso que sigue la emoción de la ira desde su inicio hasta que explosiona y se pierde el control. De esta forma, han identificado los elementos de estrés que a ellos les despierta este tipo de emoción y cómo manejarlos para que no llegue a una fase en la que ya no es posible». Trabajando con los agresores «transmitimos que el problema también es suyo y que tienen algo que cambiar. En estos momentos -añaden- el Programa Fénix es la acción que faltaba para completar en Castilla y León los instrumentos para tratar de erradicar la violencia doméstica».
Castilla y León puede así presentarse en España como pionera en este tipo de iniciativas. Le han seguido en la aplicación de programas para agresores comunidades como Cataluña, Madrid, País Vasco, Castilla-La Mancha y Valencia.
Extraído de http://www.nortecastilla.es/20090118/castilla_leon/terapias-para-frenar-maltratador-20090118.html
Equipo de Investigación.
Área Violencia Doméstica y Maltrato.
Instituto Europeo Campus Stellae.
Correo electrónico.
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